viernes, 26 de marzo de 2010

COLOMBIA: La película sobre las FARC-EP

El film prohibido
de las FARC-EP
ahora completo en youtube


Lo puedes ver en la siguiente dirección:

http://www.lahaine.org/index.php?p=43748

Hablan los realizadores

A pesar de la prohibición oficial de Uribe «FARC-EP La insurgencia del siglo XXI» está completa on line (13 partes).

Entrevista al equipo de filmación “Glauber Rocha”.
Entrevista de Marcela Quesada para «Rebeldes sin fronteras»

REPERCUSIONES DE «FARC-EP La insurgencia del siglo XXI»

- Marcela Quesada: ¿Están conformes? Más de 120.000 espectadores vieron el trailer del film. ¡Qué éxito!
Tina Modotti: ¡Vamos por el Oscar! ¡Estamos por alcanzar a Titanic y Avatar! Tiembla Hollywood (risas).
Cesar Vallejo: Sí, estamos conformes, pero al mismo tiempo no deja de sorprendernos la cantidad de tonterías y disparates que se han dicho y escrito sobre la gestación de este largometraje documental.
Ulrike Meinhof: Yo te quiero hacer una aclaración imprescindible y me gustaría que la traslades a toda la prensa. El presidente Uribe no forma parte de nuestro equipo de trabajo. Le agradecemos su aporte a la difusión del film, pero que no se ilusione. No pensamos integrarlo en el Grupo de Cine Glauber Rocha (risas).
- Marcela Quesada: ¿Esperaban semejante revuelo?
Tina Modotti: Sinceramente no. Sospechábamos que el narco-paramilitarismo colombiano y sus asesores estadounidenses iban a ponerse muy molestos pues les costaría mucho contestar lo que plantea este film. Pero no esperábamos esta reacción tan desesperada.
Cesar Vallejo: La burguesía colombiana es muy lumpen, ¿sabes?. Sus empresas de noticias, sus emporios periodísticos, son muy salvajes. Forman parte activa de una guerra contra el pueblo. Ni siquiera mantienen esa falsa apariencia de “neutralidad” que uno puede apreciar en otros países. Por eso al enterarse del film —muy tardíamente, dicho sea de paso— salieron desbocados con el objetivo de retomar la iniciativa mediática. No tenían mucho para decir, por eso comenzaron a inventar cualquier cosa. La cuestión para los funcionarios del gobierno de Uribe era mostrarse seguros, improvisar sobre la marcha y decir algo ante las cámaras, lo que sea, pero decir. No quedarse quietos. Por ejemplo dijeron que las guerrilleras que aparecen en el trailer eran señoras con muchos hijos, desaparecidas de Bogotá hacía años, cuando en realidad eran muchachas campesinas que no superaban los 20 años de edad. También afirmaron que la película estaba hecha por argentinos, ya que en ese país se exhibió y recién allí se enteró Uribe. Hubo muchos otros disparates similares. Se vieron obligados a mostrar ante la opinión pública que tenían “todo bajo control”, que ellos lo conocían todo, hasta en los más mínimos detalles. Aunque parezca sorprendente, en esa reacción no actúan solos, reciben monitoreo permanente desde Estados Unidos.
- Marcela Quesada: ¿Cuál sería la estrategia de EEUU para la región y en particular contra la insurgencia?
Tina Modotti: Evidentemente la estrategia del Pentágono y la CIA para América Latina consiste en manejar al mismo tiempo varias cartas y varios discursos. Con Obama y Hillary Clinton sonríen, con la CIA dan golpes de estado en Honduras y lo intentan en Venezuela, con el Pentágono y el Comando sur del Ejército de EEUU instalan bases militares y crean fosas comunes en Colombia. ¡Todo al mismo tiempo! No es contradictorio, son caras diversas de la misma moneda. También ellos, los norteamericanos, tienen una estrategia cultural y comunicacional de asfixia, control y neutralización de las opiniones afines a la insurgencia o simplemente disidentes. La llamada “seguridad democrática” de Uribe es la versión local de la antigua doctrina norteamericana de “seguridad nacional” contrainsurgente que tan nefastas consecuencias tuvo y tiene en el campo de la cultura.


EL EQUIPO DE FILMACIÓN, UN DESAFIO INTERNACIONAL
- Marcela Quesada: ¿Cómo se formó el equipo de filmación «Glauber Rocha» que produjo el film?
Tina Modotti: El nuestro es un equipo internacional. Tenemos que superar los localismos provincianos. Hoy la lucha es global. La resistencia cultural también debe serlo, aunque no resulta fácil y a veces se produzcan tironeos. Hacer un largometraje documental desde esta perspectiva es complicado, pero se puede. No es imposible. Incluso sin dinero. ¿Te imaginas ir a las productoras y decirles: “buenos días, estamos filmando con las FARC-EP, nos dan dinero”? (risas)
- Marcela Quesada: ¿Por qué no están en esta entrevista Diego Rivera, Frida Khalo y Alejo Carpentier? ¿La opinión de ustedes es personal o representa la de todo el equipo que hizo la película?
Tina Modotti: Ellos tres, Diego, Frida y Alejo, están en Palestina. A pesar de la dificultad del idioma están preparando las condiciones de nuestro próximo plan de trabajo de filmación. Otros compañeros que trabajaron o ayudaron tampoco están. Pero aunque no estén aquí, nosotras tenemos consensos largamente debatidos. Nuestra opinión expresa la de todo el equipo.
Ulrike Meinhof: Aunque en la preparación de «FARC-EP La insurgencia del siglo XXI» hemos tenido nuestras serias discusiones (Ulrike hace el gesto de tomarse la cabeza mientras se ríe a carcajadas) nos mantiene unidos un proyecto común. La idea, incluso, es ampliar este colectivo de cine e incluir en nuestro próximo documental compañeros locales de Palestina e Israel, sobre todo haciendo cámara en los territorios palestinos ocupados y en las protestas que se producen en el seno de Israel. La rebelión contra el imperialismo es mundial. Necesitamos muchos brazos y muchas manos que nos ayuden en esta tarea.
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RODAR EN LA SELVA Y LA MONTAÑA ENTRE LOS INSECTOS
- Marcela Quesada: ¿Cuánto material reunieron para el film?
Cesar Vallejo: Nuestro material de base fueron 75 horas de filmación propias y 50 horas de archivo histórico. A eso se agregan materiales extras.
- Marcela Quesada: ¿Lo filmaron todo de una vez?
Cesar Vallejo: ¡No! ¿Te das cuenta? ¡No! (risas). Sería imposible filmar todo eso en una sola vez. El rodaje se hizo por períodos y en varias etapas. A mitad de la filmación nos encontró la muerte de Manuel Marulanda lo cual nos obligó a replantearnos tareas. Pensábamos incluir una larga entrevista a este legendario dirigente guerrillero que lamentablemente no pudimos llegar a concretar.
- Marcela Quesada: ¿Cómo es filmar en la selva en plena guerra?
Tina Modotti: Accidentado e incómodo pero interesante. Se nos humedecían las cámaras y había que secarlas en el fuego de los fogones guerrilleros. En medio de una toma comenzaba a llover. Luego había que desplazarse, no se podía filmar lo mismo de nuevo como en otro tipo de rodaje. Había tantos insectos —una verdadera nube— que costaba mantener la cámara quieta sin espantarlos o rascarse. Aunque los combatientes nos ayudaban y colaboraban no son “actores” ni “extras”. No estaban a nuestra disposición. Ellos hacían su vida guerrillera, nosotros íbamos con ellos, aunque nos costaba seguir el paso (risas).
Ulrike Meinhof: Lo más difícil consistió en que para realizar una toma, por ejemplo, había que caminar seis horas en el barro, en el medio de la selva y la montaña, cruzando ríos... Después de esa caminata sostener una cámara en la mano o en el hombro equivale, para quien no esté acostumbrada, a levantar una pesa de 500 kg. Luego de ese trayecto, un simple palo de madera usado para evitar las caídas en el barro se convierte en algo pesadísimo, difícil de sostener. Imagínate la cámara... La vida de los jóvenes en la guerrilla presupone mucho sacrificio, incluso físico.
- Marcela Quesada: ¿Hubo resistencia a la filmación por parte de los integrantes de las FARC-EP?
Cesar Vallejo: Al comienzo hubo resquemores. Sobre todo por el tema de la seguridad. Recuerda que Colombia está marcada a sangre y fuego por el terrorismo de estado. El ejército y la policía de la “seguridad democrática” regaron el país de fosas comunes siguiendo el ejemplo de los nazis, los fascistas y los falangistas. Recientemente se conoció una fosa común (solo una...) que contiene aproximadamente 2.000 personas asesinadas por el ejército, tiradas ahí como animales. Ni siquiera como animales, pues la gente que tiene mascotas los entierra de manera más digna. Probablemente sea la mayor fosa común de América Latina. Una fosa actual, no de épocas remotas. ¡Miles de asesinatos en nombre de la “democracia” y la “libertad”! Los combatientes de las FARC-EP sabían que mostrar el rostro ante la cámara implica un altísimo riesgo. Pero luego de los primeros momentos de duda comprendieron que valía la pena hacerlo para que el mundo pudiera conocerlos frente a frente, tal cual son, gente común, jóvenes idealistas, gente del pueblo humilde y trabajador, no “terroristas satánicos”, narcos y asesinos, bandoleros sin cultura, ideales ni ideología política.

LAS EXHIBICIONES SOBRE LAS FARC-EP
- Marcela Quesada: Un film puede ser brillante pero... si no se lo exhibe...
Tina Modotti: Si no se lo conoce puede ser material interesante para un coleccionista, o convertirse en objeto de culto, pero no jugará ningún papel.
- Marcela Quesada: ¿Cómo exhibir entonces un film clandestino?
Tina Modotti: Bueno... nuestra película no es clandestina... aunque Uribe, su canciller Bermudez, suministro de defensa y los jefes militares la hayan “prohibido”. Nosotros la hemos enviado a festivales de cine y se la hemos pasado a varias universidades públicas.
- Marcela Quesada: ¿Pero exhibir el film no implica un riesgo?
Tina Modotti: Sí, seguramente, el estado colombiano, mafioso, corrupto y criminal, ha lanzado amenazas para los cuatro rincones del planeta. Pero el film igual circuló profusamente. Como tú señalaste, solo en youtube el trailer de la película superó los 120.000 espectadores.
Ulrike Meinhof: Las etapas de las exhibiciones han sido hasta ahora tres. Primero impulsamos exhibiciones de “bajo perfil”, en circuitos underground o estrictamente en espacios militantes, en algunos de los casos con versiones work in progress [trabajo en curso], para testear y medir la respuesta del público. Esos fueron los primeros estrenos simultáneos. En segundo lugar, vinieron exhibiciones en ámbitos más públicos, incluyendo algunos festivales y teatros o cines comerciales, con mayor nivel de repercusión mediática. Estas exhibiciones causaron el impacto mayor, sobre todo a partir de las desmesuradas reacciones de Uribe, quien recién allí se enteró del film. Ahora vamos por una tercera etapa. Apostamos a que la película circule y se vea por internet y que se proyecte en barrios, fábricas, centros de estudiantes, cineclubs, etc. Aspiramos a que diversos colectivos culturales y movimientos sociales la hagan suya, la copien por su cuenta y la distribuyan con entusiasmo, la proyecten y la utilicen para lo que más convenga, según el país y el momento político, sea para el cine debate o la formación política de la militancia de base.
- Marcela Quesada: ¿Tuvieron ayuda extra, más allá del grupo de cine Glauber Rocha, en la difusión?
Cesar Vallejo: ¡Obviamente! Sin ayuda solidaria hubiera sido imposible que se conozca. Lo interesante es que nos ayudaron amigos de lo más diversos, desde conocidos personalmente con quienes compartimos proyectos y puntos de vista políticos en común hasta gente con la que nunca hemos tenido contacto ni siquiera personal ni conocemos a fondo sus ideas políticas. Es evidente, las prohibiciones y las persecuciones de un estado terrorista despiertan de forma inmediata la solidaridad espontánea y la simpatía de la gente. No todo está perdido en este mundo.
Tina Modotti: Aprovechamos esta entrevista para agradecer la enorme ayuda en la difusión y exhibición, al haberla proyectado. En primer lugar, a los solidarios hermanos cubanos, quienes la pasaron en el prestigioso Festival de Cine Latinoamericano de La Habana. También fue comentada en la televisión de Cuba. Todo nuestro reconocimiento a los amigos cubanos. También a los generosos compañeros de Venezuela, de la universidad y del Movimiento Continental Bolivariano, quienes la proyectaron en uno de sus congresos. No queremos olvidarnos de los valientes cineastas independientes de Argentina que también la exhibieron en su Festival de Cine Documental, recibiendo y resistiendo todo tipo de amenazas e insultos por parte de Uribe (quien no se animó a atacar al cine cubano). Lo mismo vale para los dignos estudiantes de la UNAM que la pasaron en la capital de México. Por supuesto también agradecemos a los perseverantes cineastas independientes de Canadá que desde diversos países la fueron subiendo sin consultarnos a youtube. ¡Hicieron muy bien! Eso es lo que hay que hacer. Tomar la iniciativa por cuenta propia sin esperar autorización de nadie. Hoy la película se puede ver íntegra, entera, en youtube. La inteligencia colombiana, norteamericana e israelí intentó hacer una operación. Subieron basura macartista a youtube, exactamente con el mismo título “FARC-EP La insurgencia...”, para confundir a los interesados en el tema. Pero quien quiera ver la película original, completa, la puede ver: está dividida en 13 partes correlativas. Allí, en youtube, también están disponibles algunas de las presentaciones y debates filmados en diversos países.
Ulrike Meinhof: Así es. ¡Qué circule! Si la bajan o bloquean en internet, que la suban de nuevo… Ojalá se hagan decenas de miles de copias. Que la suban también al Ares, a Taringa, a Emule o a donde sea. A quien le llegue a sus manos, que la copie y la regale a sus amigos. Que pase de mano en mano. Insisto ¡qué circule! Podrán asesinar miles de jóvenes y podrán hacer muchas fosas comunes pero no podrán acabar con la insurgencia ni acallar a la cultura rebelde.
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EL CINE MILITANTE DEL SIGLO XXI
- Marcela Quesada: El film de ustedes culmina con un final abierto donde se mencionan futuras insurgencias... También aparecen al final varios mensajes a la juventud de América Latina y del mundo emitidos por los protagonistas de la película, los combatientes y comandantes de las FARC-EP. ¿Les gustaría terminar esta entrevista con el mismo estilo?
Tina Modotti: Puede ser. Más que mensaje, quizás resulte útil sacar algunas conclusiones. Aunque Hollywood nos presenta la fauna de Bond o de Misión imposible como “superhombres” invencibles... no lo son (risas). ¡En serio! No te rías. No lo son. A pesar de todas las operaciones de inteligencia de la CIA y de todo el control del estado fascista colombiano, el documental sobre la insurgencia se pudo rodar y se pudo exhibir. No lo pudieron evitar. En segundo lugar, las FARC-EP y el movimiento popular colombiano pudieron decir sus verdades al mundo a través del documental sin sufrir bajas humanas, sin muertos, sin torturados. Algo que parecería “normal” pero en Colombia no es habitual. La cultura militante no es entonces un adorno superfluo: puede y debe jugar un rol central en la lucha de liberación. Hay que apoyar a la insurgencia.
Ulrike Meinhof: ¿Conclusiones? Bueno, por mi parte yo quisiera destacar que trabajar con el tema de la lucha popular y la insurgencia educa. Subrayo: educa. Ayuda a combatir ese enemigo infiltrado en nuestras filas que se llama EGO. Lo más fácil era poner los nombres reales de todos los integrantes del Grupo de Cine Glauber Rocha para lograr reconocimiento por un trabajo difícil de años. Lo complejo es eludir esa tentación tramposa y envenenada. La clandestinidad educa. El aporte a un proyecto colectivo es más importante que el EGO personal. No importa quien hizo la película, lo importante es poner todos los conocimientos y estudios al servicio de algo muchísimo mayor, infinitamente mayor, la lucha por un mundo mejor.
Cesar Vallejo: En mi caso, supongo que si tuviera que enviar un mensaje sería que hay que sacar la cámara a la calle, al barrio, a la fábrica, al campo. Hay que perder el miedo. ¡Hay que animarse! No es tan difícil.
- Marcela Quesada: Muchas gracias compañeros por la entrevista. Nos vemos en la lucha.
Tina Modotti: Muchas gracias a ti. Nos vemos en Palestina o donde haga falta.