sábado, 27 de abril de 2013

Laureano Ortega Ortega, visita desde su casa.

  Laureano Ortega Ortega, secuestrado con la “Doctrina Parot”

Visita desde Portugalete (Bizkaia) a la cárcel de Puerto de Santa María III (Cádiz)

En Semana Santa pudimos ir por fin a ver a Laure. Salimos de casa lloviendo a las 12 de la noche del jueves y fuimos con un jarreo de agua casi todo el camino. En Cuervo, un pueblo de Sevilla rayando con Jeréz, pudimos parar pues había mejorado el día y pudimos dar un paseo y estirar las piernas al aire libre, no en esas gasolineras del camino.
En la pensión bien, nos tratan con respeto y es asequible. Y se necesita descansar, que son más de 2.100 km entre ida y vuelta.
Tratamos de ir por tramos más tranquilos o sin tanto camión y coche, pero la subida de las autopistas ha hecho ya más difícil todavía tan enorme viaje.

Laure, pues que queréis que os cuente, como siempre, nunca se queja. Anda incomunicado de compañeros. Aún no había visto ni de lejos a Marcos Martín Ponce, preso en la misma cárcel pero también incomunicado.
Llevaríamos algo así como 20 minutos en la visita, cuando veo a Laure cara de cabreo, y tuvimos que tocar el timbre. El baño se había desbordado totalmente y estaba todo el suelo lleno de agua. Nos tuvieron que llevar a otra sala y cogerme a mí para no resbalar pues era aquello una piscina.
Yo creo que allí no van bien las cosas. Están incomunicados, Laure siempre con las pastillas en el bolso (8 o 9 diarias), y que sucedan este tipo de cosas la vez que tus familiares van a poder verte unos minutos tras 2000 kilómetros....
Con mis casi 82 años estos viajes me dejan molida, pero tenemos que seguir yendo mientras se pueda.
La economía está fatal y todo muy caro. Un viaje a ver a Laure no soporta la economía familiar. Hijos están en el paro, nietos... Pero cuando podemos vamos, en esta ocasión 4. Estoy curada de espantos, pues llevo visitando presos políticos a las cárceles desde que tenía 7 años, pero espero no morirme antes de poder ver a mi hijo Laure en la calle. Hemos visto los papeles de las condenas, y debería estar totalmente libre desde 2012, pero por culpa de la dichosa Doctrina Parot, lo quieren preso hasta 2020. Le tendrían que aplicar también el tiempo que ya estuvo en prisión entre enero del 1985 hasta mayo del 1987 no contabilizado...”

Mila. abril 2013