miércoles, 11 de noviembre de 2015

Llibertat Manuel Arango, impidamos un nuevo crimen de Estado.

Pintada. "Llibertat Manuel Arango". (y hoz y martillo, en una persiana)
Libertad Manuel Arango, preso político gravemente enfermo

Cartel. "Amnistia, impedim un nou crim d'estat. Arango Llibertat". (texto explicativo y su foto, en una cabina de teléfono)
-Pintadas y carteles exigiendo su liberación. Catalunya.
Pintada. "Libertad Manuel Arango". (y hoz y martillo, en una murete)

Poster. "Paco Cela Seoane, preso político do PCE(r)"
Poemas de Francisco Cela Seoane

ABRO MIS VENTANAS

I

El amor es
-dicen-
la magia que palpita
en el sonido inmaculado de la palabra.
Y dicen,
que con sólo nombrarla
aflora a los labios la sonrisa;
y se visten los ojos
de incendios de flores y días claros.

Pero, que yo sepa,
no hubo amor
en el obrero despedido
cuando, rebasada la barrera de la desesperación,
se arrojó con sus tres hijos
por la ventana del balcón.
Tampoco hubo amor, que se sepa,
en el niño delincuente
cuando cayó acribillado
en las calles de Río, Tokio o Madrid.
Y cuentan,
que en muchas parejas enamoradas
el amor acaba poblándose
de monótonos silencios y soledades cotidianas.

Dicen, los subversivos,
que, en el Tercer Mundo,
al amor lo desaparecen a diario
los militares.
Dicen, los revolucionarios,
que, en la Europa civilizada,
el amor se transforma
en una trágica mueca de espanto,
cuando en las dependencias policiales
la tortura se proclama
norma sagrada
del moderno Estado democrático.

II

Cantó Miguel Hernández,
en aquellos días
en que los hombres se morían
de amores coronados:
"Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes."
Y en este mundo nuestro,
demasiados hombres
se nos están muriendo tristes,
tristes,
de desencuentros y desamores.

III

Tristeza, ciertamente,
rezuma el amor personal, egoísta,
exclusivo y excluyente,
ese amor sordo
a los gritos
desgarrados
de los que sufren
del capitalismo
su ultraje diario.
Ese amor ciego e inmutable
ante los horrores de las guerras
que le arrojan a su cara
los incontables cadáveres de sus hermanos.
Carne de cañón necesaria
para seguir aumentando
las ganancias de las Multinacionales.

IV

Nada
de lo que le sucede al hombre
me es indiferente;
y entregando mi boca a la tormenta
y entregando mis ojos a los relámpagos,
al hombre voy;
y del hombre vengo,
y en el hombre encuentro
del amor su mar extenso.

V

Abro mis ventanas
al hombre de mi tiempo.
Como ventanas al mundo,
de par en par abiertas.
Por ellas penetran vigorosos
los edificios derruidos
y los calabozos;
que es el mundo
un inmenso manicomio.
Cadenas y locura,
con sus sienes
taladradas de dolor y odio.

¡Ay, del hombre
que haga del silencio
refugio
y del olvido,
futuro!

Foncalent, 23-XI-91

Pantallazo. Foto de Ciniko.
Música combativa:


Ciniko - Modo experto


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