lunes, 21 de septiembre de 2015

Cuando la policía de Madrid falsifica las pruebas...

Foto. (Policía científica mira a un ordenador)
La policía ‘científica’ de Madrid falsifica las pruebas

«Detenidos tres rumanos. De momento tres pisos». A Gloria M. le llegó este mensaje a su móvil de la Policía Nacional el 18 de septiembre del 2014. Era del inspector jefe, Javier V., responsable de la sección de Policía Judicial de la comisaría madrileña de Carabanchel. Ambos, jefa y subordinado, se felicitaron.

Sin embargo, lo que parecía un nuevo arresto de una banda es hoy un proceso judicial con 14 agentes imputados. Se investiga la supuesta falsificación de pruebas en la Policía Científica, cuyas consecuencias en numerosos procesos judiciales «resueltos» podrían verse abocados a la nulidad. Ahora el Juzgado de Instrucción número 25 de Madrid trata de dilucidar las responsabilidades penales de esta mala praxis, y ha encargado una auditoría para revisar las inspecciones oculares con resultado positivo realizadas en la comisaría de Carabanchel en los últimos tres años.

El juez sospecha que no es un caso aislado. En el fondo de esta trama está la competencia entre unidades por las estadísticas contra la delincuencia, y se vislumbra una guerra interna.

Por un lado están la exjefa de la comisaría de Carabanchel, Gloria M., y el responsable de la Policía Judicial de esa sede, Javi V. Del otro, la Brigada Provincial de Policía Científica, con la comisaria Carmen M. al frente.

En un segundo plano aparecen los dos mandamases policiales de Madrid: el jefe superior Alfonso José Fernández Díez y el encargado de la unidad operativa, Juan Manuel Calleja, relevado en abril tras filtrarse en la prensa que mantuvo una reunión con el cabecilla de la trama Gürtel, Francisco Correa.

Aquel 18 de septiembre, los detenidos fueron pescados in fraganti cuando robaban en un piso. A su abogada, sin embargo, le olió mal que también se les imputase otro robo distinto sin testigos, solo con huellas. Unos agentes acudieron al piso en el que les detuvieron para recoger las pruebas y salieron con un sobre blanco que contenía huellas con unos 4.000 puntos de lectura, cuando lo habitual son no más de 2.000.

Todo parecía manipulado. En octubre avanza el caso y las pesquisas se llevan por delante al inspector jefe de la Judicial, Javi V. Cesa también la comisaria Gloria M., y el jefe superior le dice que fue por la pérdida de confianza, al no dar cuenta de las supuestas irregularidades. Un golpe bajo que ahora está dispuesta a rebatir ante el juez.

El abogado del inspector solicitó la declaración de la comisaria para reafirmar la versión de su cliente y que confirme el «caso omiso» que le hizo el jefe superior a su denuncia sobre la oferta de la jefa de la Científica, Carmen M., para destruir pruebas con «anomalías».

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es/noticia/espana/2015/09/13/guerra-policial-madrid-falseamiento-pruebas/0003_201509G13P22993.htm

Panfleto "¡Ahora van a por todos!". (y texto explicativo)
Por la Amnistía de lxs presxs políticxs:

-Octavillas y carteles de “Vigo contra a represión”.
Panfleto "¡Agora van a por todos!". (y texto explicativo. en galego)

Mural en Otxandio, homenaje a Lutxi. (toda la fachada de una casa)
Guerra Sucia, primero contra una militante y ahora contra su homenaje popular

Lutxi Urigoitia Ajuria
El día 23 de julio de 1987, la Guardia Civil asalta el piso en Pasajes (Gipuzkoa) donde se encuentra la militante de ETA, Luzia Urigoitia Ajuria, vecina de Otxandio (Bizkaia) y de 28 años de edad y clandestina desde mayo de 1985. La matan de un disparo en la cabeza. La autopsia dice que el disparo fue a “quemarropa”. En 1990 la Audiencia Provincial de Donostia, dicta sobreseimiento del caso, aún de las pruebas concluyentes presentadas. En 1995, el Servicio de Inteligencia a través del diario El Mundo publica que “se había entrado en casa del Juez y en el laboratorio de balística y sustituido un proyectil y un cañón por otros”. Fue su responsable Cándido Acedo, luego coronel en la reserva de la Guardia Civil, que por supuesto siguió dirigiendo la USE, y fue otro oficial a sus órdenes, José Ramón Pindado, quien, según ese informe del CESID, coordinó en 1987 la manipulación de pruebas sobre su asesinato.

Ficha del Gobierno Vasco con el texto de su caso.
"Cuatro detenidos en Otxandio por el homenaje a una militante de ETA muerta, Lutxi Urigoitia"

Hasta ahí los teletipos. Nuevas detenciones, nuevos sufrimientos, libertad con cargos, a fichar cada 15 días...
A dichos loros del control informativo sólo les ha faltado aportar otra información: el detalle de que Luzia Urigoitia, militante de ETA, es reconocida como víctima ¡por el propio Gobierno Vasco!, pues fue asesinada por la Guardia Civil a boca jarro... Ridículo, pero siempre criminalizando.

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