martes, 20 de diciembre de 2016

Documento SRI Catalunya leído en los 15 años de Rescat (II de II)

Pegatina "¡Amnistía!".
Documento muy interesante del C. SRI de Catalunya
El texto que adjuntamos a continuación ha sido presentado y leído en catalán por los compañeros del SRI de Catalunya en el acto de conmemoración de los 15 años de la existencia de la organización RESCAT, que se celebró el pasado 26 de noviembre en Barcelona.

(II de II)
Traducción del SRI.
Texto original en catalán:


(viene de ayer)

20. Y bueno, ... dejadnos ahora que hablemos, aunque de manera sintética, de las perspectivas de nuestro ámbito, el antirrepresivo, en el actual contexto político.
En primer lugar, admitimos que la existencia de otros grupos y experiencias antirrepresivas con dinámicas más consolidadas dentro de Catalunya que no la nuestra (especialmente en los ámbitos independentista y libertario) si bien nos ha proporcionado continuos contactos y una práctica colaborativa ; ... ¡No hemos sido capaces en estos años de generar dinámicas de una mayor coordinación entre nuestros colectivos!. Esta es la verdad. Creemos necesario desplegar un trabajo al margen o más allá de siglas, colectivos de presos y afinidades ideológicas ... haciendo hincapié en lo que creemos es imprescindible: la denuncia contra el terrorismo de Estado, el fascismo institucionalizado y sus principales leyes Es así que podremos, tenemos que encontrar una salida capaz de reforzar el papel de la lucha antirrepresiva y la lucha por la Amnistía. Esto no es ninguna crítica contra nadie en concreto. En absoluto. Si acaso, nos la hacemos en primer lugar a nosotros mismos, pero creemos necesario poner el tema sobre la mesa.

21. Sostenemos que no podemos restringir el frente antirrepresivo a una plataforma centrada casi en exclusiva a un trabajo agitativo, de modo que nos haga perder el horizonte de nuestro principal objetivo: la solidaridad con la resistencia. Está claro que entre nuestras tareas está ofrecer a los represaliados y represaliadas apoyo y defensa jurídica, contacto con la voz de la calle, cubrir sus necesidades más básicas (peculio, ropa, lectura...), especialmente la de aquellos más vulnerables. Y coordinación con el entorno social y familiar de los detenidos. Tareas básicas y permanentes para todo colectivo antirrepresivo o de defensa de los presos. Pero... estamos hablando también de la función política del trabajo antirepresivo, que debería ayudar al movimiento popular a crecer en las peores condiciones y saberse seguro dentro de las propias filas. Y algo obvio e irrenunciable: luchar por el objetivo político de la Amnistía Total.

22. Nos preocupa como en los últimos tiempos una buena parte del movimiento popular, y más significativamente sectores de la izquierda combativa y anticapitalista, han arrinconado la exigencia de la amnistía política o la tengan por una reivindicación secundaria. Aquí en los Països Catalans como en otras partes. Para nosotros esto representa un retroceso y nos desnuda en términos políticos. Debemos tener la capacidad de transmitir a nuestros entornos sociales y políticos que, incluso, la más elemental denuncia de un abuso o contra el estado policial que vienen haciendo muchos colectivos a pie de calle, es parte indisociable de un mismo paquete de un programa de medidas y reivindicaciones sociales y democráticas donde la Amnistía debería ser un objetivo político referente. Las denuncias de agresiones y abusos policiales en manifestaciones o en comisaría, el hacer frente a multas o sanciones (como p.e. contra activistas de la PAH o la Alianza contra la Pobreza Energética), oponerse a las detenciones indiscriminadas, combatir la criminalización contra diversos colectivos (jóvenes, mujeres...), la defensa de la libertad de expresión (en las redes, en la calle, publicaciones perseguidas), el apoyo a los derechos de la población inmigrada, la oposición a leyes como la de Seguridad Ciudadana, etc, etc ... DEBEN INCORPORAR EN SU DISCURSO Y EN SU PRAXIS LA LUCHA POR LA AMNISTÍA.

Dibujo. Mani con puños gigantes.
23. Compañeros y compañeras vivimos en un contexto de plena precariedad con unas condiciones de vida que para las clases trabajadoras, debemos reconocerlo, son de "mierda", porque ... bien que lo sabemos, lo son. Mientras algunos se benefician a costa de nuestro sacrificio. Unas condiciones de vida de falta de perspectivas de futuro para la inmensa mayoría de la población si seguimos sometidos a la lógica del capitalismo, con millones de parados, con una progresiva restricción de nuestras libertades y derechos y un alto grado de estado de indefensión. Incluso para los que trabajamos hay explotación y pobreza mientras existen grandes fortunas, máximas ganancias millonarias para las grandes corporaciones y la banca. Y por lo tanto hay corrupción absoluta de las instituciones del sistema. Hay guerras imperialistas de saqueo contra los pueblos, en las que se reparten el poder y los recursos del planeta ... y, en definitiva, ... hay lucha de clases.
Así, pues, hay represión contra los sectores que hacen frente y se atreven a poner en evidencia la desigualdad y la explotación y contra quien se organiza para combatirla y para querer cambiarlo todo.
Hay pues leyes represivas, recortes y sueldos de miseria para condicionarnos. Una situación cada vez más extendida que nos hace cada vez más dependientes para tenernos bien sometidos y callados, mostrando la esencia no democrática, totalitaria y fascista del sistema.
Entonces, ... existen los presos y presas políticas, a pesar de que quieran silenciarlo y ocultarlo tildándolos de terroristas, porque hay quien no comulga con ruedas de molino. Que no se tragan su Constitución, su monarquía y luchan por la República, el Socialismo y el Derecho a la autodeterminación y la independencia de los Pueblos ...

24. El movimiento antirrepresivo no puede desligarse de la práctica de los movimientos populares y de sus luchas. Es evidente que no. Deben ir codo a codo. La lucha antirrepresiva aparte de defender a los represaliados, si lo planteamos bien, debe cumplir una función elemental: ofrecer cohesión interna y fortaleza externa a los movimientos y la población ante la represión. Esto es muy importante que lo tengamos presente.

No nos cansaremos de señalar el principal reto que tenemos planteado. Y que no es otro que la ruptura completa y total del fascismo golpista del 36, que encuentra con el actual régimen monárquico español del 78 su continuidad.
Y ... digámoslo claro, si esta ruptura, aquí, en Catalunya, tiene que venir de la mano de una nueva República catalana, no seremos las clases populares y los trabajadores y trabajadoras quienes la tengamos que cuestionar. Por el contrario, necesitamos esta República y planteamos la necesidad de arrebatarle a la burguesía la bandera por las libertades nacionales. Si los trabajadores nos lo proponemos puede ser el primer paso de una ruptura que nos ofrezca la posibilidad de organizarnos y luchar por una Catalunya libre y popular en la que cortemos de raíz con los privilegios y el saqueo de un régimen que durante décadas ha protagonizado una clase profundamente corrupta estrechamente ligada a los intereses monopolísticos y financieros.

25. Debemos osar plantear un debate y reflexionar sobre qué supone la lucha por la amnistía, aquí y ahora en Catalunya, en el conjunto de los Països Catalans y ésta sea incorporada en el relato y en el programa de mínimos de las diversas organizaciones populares. La Amnistía es una pieza clave, la prueba del algodón si el proceso de independencia en marcha supone, como decimos, la asunción de la plena ruptura con la herencia del franquismo. No podrá haber amnistía sin ruptura con el fascismo coronado. Y no habrá ruptura posible y verdadero cambio sin una verdadera amnistía. El advenimiento de la República Catalana debería significar la posibilidad de esta ruptura definitiva con los aparatos político, funcionarial, judicial, económico y represivo del régimen monarco-fascista del 78. Hay que plantearse e introducir este debate sobre qué implica luchar por la Amnistía aquí y ahora, en el actual contexto, más allá de consignas.

26. En las actuales circunstancias creemos necesario trabajar la extensión de una amplia base social favorable a construir Poder popular en un marco rupturista con el régimen, capaz de hacer frente con eficacia la acometida del Estado con el principio de la desobediencia a su autoridad y legalidad.
Más aún, pasar de la desobediencia -concepto demasiado confuso y pasivo todavía- al de la insumisión y la resistencia política. Con un programa que defienda las luchas populares de la calle y favorable a aplicar medidas sociales de choque que cubra de inmediato las necesidades y los intereses de los sectores más desfavorecidos.

Postal Arango "Amnistía".
27. Necesitamos con urgencia romper con el fascismo todavía imperante en los aparatos del Estado. Debemos aunar todos los esfuerzos en su liquidación, y sumar un amplio apoyo social. Tenemos a nuestro alcance una oportunidad. Y entre aquellas medidas urgentes a la que hacíamos referencia hace un momento, insistimos: la NECESARIA IM-PLE-MEN-TA-CIÓN de la amnistía política y social. Porque la amnistía también tiene una vertiente SOCIAL, sí, porque tiene que ir acompañada de la derogación y abolición de todas las causas abiertas y procedimientos que afectan a la defensa de los derechos más básicos (como sanidad, educación, vivienda, huelgas (recordemos las decenas de piquetes de huelga aún encausados o procesados por participar), derecho de libertad de expresión (en las redes sociales, contra raperos de la Insurgencia o Pablo Hasel y Ciniko entre otros, publicaciones cerradas, etc) y de concentración (tenemos presente los recientes informes de los Mossos en la Audiencia Nacional, en el más puro estilo colaboracionista con el régimen fascista, contra independentistas por injurias a la Corona el pasado 11 Septiembre), así como por el derecho de manifestación sin restricciones, en defensa de la dignidad humana y contra la persecución ideológica (que sufren el independentismo, el movimiento anarquista, la disidencia comunista y antifascista etc, etc ...)
Ahora y aquí esto se traduce de inmediato, entre otras medidas, en exigir la aplicación de un: - Amplio indulto para los presos por causas sociales. -Eliminación de la práctica del -en teoría extinguido- régimen FIES y del aislamiento penitenciario. - Derogación de toda una serie de leyes vigentes como la Ley de Seguridad Ciudadana, de Vídeo-vigilancia y otras leyes especiales como la legislación antiterrorista - Disolución del TSJC - Limpieza a fondo de los organigramas judicial y policial y control democrático y efectivo de estos aparatos. - Abolición de los tribunales militares y los cuerpos represivos, así como depuración de responsabilidades de los torturadores y de los implicados en la guerra sucia. -Eliminación del Centro de Internamiento de Extranjeros CIE. - Anulación de todos los archivos policiales y registros de procedimientos contra huelguistas y activistas sociales y disidentes políticos. - Prohibición de las organizaciones y de la prensa fascista y racista ... Todo ello incluido en un programa que recoja ampliamente los derechos democráticos y sociales de nuestro Pueblo (Igualdad de la mujer trabajadora. Libertad de expresión, reunión, asociación y manifestación sin autorización previa. Derecho de asilo y refugio para todos los perseguidos por su lucha contra el imperialismo y el capitalismo. Derechos plenos de ciudadanía para los trabajadores inmigrantes, viviendas dignas y económicas. Derecho de ocupación de las viviendas y tierras abandonadas) y fomento de medidas contra la guerra imperialista (Salida de la OTAN y otros bloques militares agresivos. Defensa de la Paz, el desarme y la amistad entre todos los pueblos del mundo. Solidaridad con las luchas antiimperialistas y defensa de los que son perseguidos por este motivo. Castigo ejemplar de los criminales de guerra. Exigencia de disolución de la Europol y abolición del espacio policial y judicial europeo).

A su vez deberíamos trabajar para que en este probable nuevo escenario político, en la República Catalana se mantengan garantías plenas para la libertad de actuación de nuestras organizaciones de clase y revolucionarias sin limitaciones ni restricciones de ningún tipo. Es decir, que asegure a los comunistas y anticapitalistas el derecho a desarrollar nuestros propios espacios organizativos y trabajar para la revolución, cortando de raíz toda criminalización hacia nuestros movimientos.

28. Por supuesto, nosotros sostenemos -no podría ser de otra manera- que la nueva realidad política nacida de la República Catalana debería poner todo el potencial a su alcance en denunciar internacionalmente el fascismo español y acabar con su estado monárquico, ayudando a los Pueblos ibéricos a liberarse y a sostener sus justas luchas democráticas y nacionales. Así como la exigencia de una amnistía plena para los cientos de presos políticos que aún tiene secuestrados en sus centros de exterminio.

Dibujo. (puño y estrella) "Solidaridad".
29. Compañeros y compañeras, algo no estamos haciendo bien. No podemos conformarnos en la dispersión en que actuamos y la fragilidad de nuestras organizaciones. Nos preguntamos si en la situación actual cumplimos satisfactoriamente y con eficacia nuestro papel. Convenimos que pese a la tarea honrosa, a veces pesada y voluntariosa de buena parte del movimiento solidario, no estamos haciendo todo lo que deberíamos.
Somos conscientes de que necesitamos generar una dinámica nueva. Una dinámica dentro del campo antifrepresivo con una base más amplia, más abierta ... que dinamice nuestros entornos. Atraer en primer lugar a los elementos más activos de otros movimientos y favorecer al máximo la unidad de acción en este campo. Así como, sobre todo, a nuestro entender, fomentar dos debates clarificadores:
Uno, el debate por la amnistía como un componente necesario de cualquier lucha por la ruptura.
Y dos, el debate sobre la represión en los movimientos populares incidiendo en la necesaria auto-organización, entendida ésta como la total independencia y autonomía de los movimientos respecto del Estado fascista y de la necesidad de preservar la seguridad, el funcionamiento y la información sobre nuestros movimientos de la acción del Estado. Así como ligar la tarea solidaria con el antiimperialismo y el antifascismo como un todo.

30. Porque creemos imprescindible profundizar en este debate, felicitamos la iniciativa que apenas están empezando a impulsar algunas Asambleas de Jóvenes de Barcelona de celebrar una Jornada por la Amnistía la próxima primavera, en nuestra ciudad, apenas pasado el 1º de mayo. Una jornada para reflexionar y discutir cómo estamos afrontando la represión contra nuestros movimientos. Una iniciativa que pretende implicar al máximo los colectivos antirrepresivos y sociales. Y por la que manifestamos nuestro total apoyo.

Queremos aprovechar esta tribuna para hacer un llamamiento a colaborar en la Jornada y hacerla lo más participativa posible. Un debate que debería vincularse con el trabajo en el territorio, en nuestros barrios y en sus luchas.
Llamamos a los colectivos antirrepresivos y de defensa de los presos. Al conjunto de los centros sociales, los colectivos de jóvenes, de mujeres, de trabajadores y trabajadoras, a los grupos de migrantes, ... todos a participar e implicarse en la convocatoria de la Jornada por la Amnistía del próximo mes de mayo, que se celebrará en el Ateneu Popular de 9 Barris. Hagamos que la Jornada sirva para potenciar nuestras luchas. Si lo tenemos claro, ¡pongámonos a trabajar!

¡VIVAN LOS 15 AÑOS DE RESCAT!
¡LIBERTAD MARINA Y LOLA!
¡LIBERTAD PRESOS POLÍTICOS!
¡AMNISTÍA TOTAL!

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